Los ibarreños se adelantaron para visitar a sus familiares en los cementerios

IBARRA.- Aunque el país ya volvió a una ‘normalidad’ por el proceso de vacunación contra la covid-19, algunas personas se siguen cuidando y evitando aglomeraciones, es por eso que desde hace unos días las familias llegan a los cementerios a hacer la limpieza de las tumbas y una oración por el Día de los Difuntos, ya que específicamente el martes 2 de noviembre quieren prevenir estar en multitud porque la pandemia no se acaba todavía.

Como es costumbre, semanas antes del Día de los Muertos los cementerios lucen más llenos de lo normal, porque las familias llegan a limpiar, pintar y dejar ramos de flores en las tumbas de sus seres queridos, una tradición de los ecuatorianos.

En el cementerio San Miguel, el más grande de Ibarra, estaba María Consuelo Juma, limpiando el espacio con una franela mojada donde están enterrados sus padres. “Cada año y cada que se ofrece toca venir”, contó mientras seguía pasando la franela por una lápida.

“Hay que visitarlos y no abandonarlos, son nuestros padres que se sacrificaron por nosotros”, dijo doña María, quien tiene siete hermanos y con quienes se turnan para hacer los arreglos.

Ella decidió ir ayer porque el lunes y martes trabaja. Aprovechó el momento también para llevar ramos. Todos preparan las tumbas para que luzcan bien el Día de los Difuntos. En el cementerio también estuvo Juan Arroyo, contó que aquí tiene a sus abuelitos, papás y hermanos.

“Hemos venido como todos los años a darle mantenimiento y hacer una limpieza en vista de que los días propicios ha de haber mucha aglomeración y por eso nos adelantamos”.

Pero él no fue solo, llegó con su familia también. “Es una costumbre de todos acudir ante nuestros padres, familiares que ya les tocó el destino de pasar a una vida más tranquila”, comentó.

Y mientras estuvieron aquí, además de hacer la limpieza también hicieron una oración “para que Dios les tenga en su gloria”, dijo Juan.

Anita Portilla no había ido al cementerio desde hace dos años aproximadamente por la pandemia. “Ahora vemos que ya se está volviendo a la normalidad y llegamos a limpiar y a arreglar”.

Algunos de los ritos que se siguen en el Día de los Difuntos en Ecuador beben de viejas tradiciones prehispánicas en las que la muerte, o bien no existe como concepto, es entendida como transformación, o sirve de puente con el más allá.